Los beneficios de los abrazos en la tercera edad

Los beneficios de los abrazos en la tercera edad

Hay veces que, tras un día complicado, el simple abrazo de una persona querida nos hace sentir mucho mejor. Los abrazos mejoran nuestra autoestima, bienestar y nos reconfortan.

Por este motivo son muy beneficiosos a cualquier edad, resultando una herramienta terapéutica muy importante para las personas mayores.

Los expertos piden incluir el abrazo como una práctica habitual y natural cuando se tienen personas mayores alrededor. Abrazar y ser abrazados es una forma de establecer un vínculo más estrecho entre dos personas, afianzar un pacto de afecto mutuo y beneficiar nuestro cuerpo y mente desde múltiples perspectivas.

Beneficios de los abrazos

Abrazar también es comunicar y transmitir energía. El abrazo es un gesto que ayuda a abordar problemas tan frecuentes como la soledad en las personas mayores desde una perspectiva terapéutica más íntima y afectiva.

Entre los principales beneficios del abrazo a nivel emocional:

  • Sensación de protección. Un abrazo crea confianza y seguridad, especialmente en situaciones de estrés, angustia o nerviosismo.
  • El confort y bienestar que proporciona el abrazo tiene efectos más rápidos que el de las palabras, ya que las sensaciones corporales alcanzan antes el sistema nervioso y se interpretan de manera inmediata.
  • Asimismo, un abrazo produce oxitocina, serotonina y endorfinas, hormonas que guardan una estrecha relación con la sensación de bienestar y felicidad y compensa el efecto negativo de otras hormonas como el cortisol y la adrenalina, relacionadas con situaciones y sensación de estrés.

Más allá de lo emocional, desde el punto de vista físico nuestro organismo también se beneficia de este tipo de contacto:

  • Favorecen la oxigenación del organismo, lo que prolonga la vida de las células y retrasa el envejecimiento.
  • Al dar y recibir abrazos se aumenta la producción de glóbulos blancos, necesarios para que el sistema inmunitario funcione de manera plena.
  • Ayudan a que se reduzca la presión arterial. Los responsables son los corpúsculos de Pacini que son receptores sensoriales de la piel que envían al cerebro información que ayuda a regular los latidos del corazón y la presión sanguínea.

La importancia de los abrazos contra la soledad y el riesgo de aislamiento en las personas mayores

La tercera edad es un período en el que los seres humanos hemos de aprender a gestionar las emociones desde una nueva perspectiva y a veces no resulta sencillo.

La incertidumbre, el miedo y la soledad son pensamientos que pueden ir ocupando poco a poco mayor terreno en el día a día si no se pone en marcha ninguna pauta de actuación.

Al contrario de lo que pensamos, el hecho de estar rodeados de otras personas no evita el riesgo de sentirnos aislados, sino que debemos poner en práctica técnicas de comunicación no verbal como las caricias, los abrazos, que ayudan a crear vínculos entre las personas mayores y su entorno.

En relación a ello, es posible que en un contexto como el de las residencias, ante la falta de personal o la sobrecarga de tareas que estas suelen tener, el tipo de interacción entre la persona institucionalizada y la cuidadora puede verse afectado.

La opción de los cuidados en el domicilio ofrece grandes ventajas en cuanto a este ámbito del uso terapéutico de los abrazos y otros afectos no verbales.

Eso es posible, en primer lugar, porque la cuidadora no tiene tanta carga de trabajo y le permite tomarse el tiempo que tiene, además de para los cuidados, para la atención emocional y para crear vínculos cercanos con la persona mayor, haciendo que se produzca una relación de confianza mutua entre los ambos.

Salutte, empresa de ayuda a domicilio, cuenta con los profesionales más adecuados para el trato y la atención de las personas mayores. No solo a nivel físico en sus tareas diarias, sino a nivel emocional, acompañando, escuchando, valorando y ofreciendo un lenguaje no verbal adecuado para estas personas.

Cercanía y abrazos durante la pandemia: nuevos tipos de abrazos

La Covid-19 ha transformado nuestra forma de relacionarnos con las demás personas. No obstante, gracias al incremento de las pruebas diagnósticas y a la propagación de las vacunas, poco a poco hemos ido recobrando la importancia de los abrazos en el día a día.

Hay que seguir siendo extremadamente precavidos, sobre todo con nuestras personas mayores, pero de forma generalizada podemos seguir dándoles abrazos siguiendo algunos cuidados:

  • Las dos personas utilizan mascarilla.
  • Preferiblemente, ambas vacunadas.
  • Durante el abrazo, miran hacia lados opuestos y sin hablar.
  • Abrazo intenso, pero de pocos segundos de duración.
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