Esclerosis Múltiple

Esclerosis Múltiple

Aunque el nombre de esta patología suele ser conocido, muchas veces no se sabe en qué consiste.

¿En qué consiste la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa del sistema inmunitario que afecta al cerebro, la médula espinal y las fibras nerviosas.

Esta enfermedad comienza a producirse cuando el propio cuerpo ataca la vaina de mielina protectora que envuelve las neuronas de los nervios, provocando problemas en la comunicación entre el cerebro y el cuerpo y, con ello, causando diversidad de problemas según los nervios a los que afecte.

Se trata de una enfermedad de tipo autoinmune, pero la mayoría de la gente puede llevar a cabo una vida normal.

Esta patología es hereditaria, y suele comenzar entre los 20 y 40 años, afectando en mayor medida a mujeres.

Tipos de esclerosis múltiple

Existen tres tipos, y dependiendo de cuál se padezca, se puede requerir tratamientos diferentes.

Esclerosis múltiple recurrente-remitente

Representa más del 80% de los casos. En estos, la patología aparece por brotes. Los síntomas aparecen en mayor medida en una época seguida de otra, en la que los síntomas se van parcial o totalmente. Hay personas que a lo largo de toda la enfermedad están en esta fase; otras, poco a poco comienzan a padecer más brotes, llegando a tener esclerosis múltiple secundaria progresiva.

Esclerosis múltiple secundaria progresiva

Fase avanzada de la enfermedad. Surge cuando la dependencia aumenta o cuando entre brote y brote el paciente ya no se recupera del todo.

Esclerosis múltiple primaria progresiva

La enfermedad no tiene brotes, sino que el empeoramiento de los síntomas es constante y lento.

Es importante mencionar que hay personas que tienen un único brote con síntomas. En estos casos, es muy probable que más adelante se desarrolle la enfermedad. Esta situación dada se llama Síndrome Clínicamente Aislado (CIS).

Síntomas de la esclerosis múltiple

Es muy difícil concretar unos síntomas en esta enfermedad, ya que varían según la parte del sistema nervioso afectado. La enfermedad no asalta a todo el organismo de golpe, sino que emprende por una zona concreta, pero sí que hay algunos síntomas que están presentes independientemente de qué parte sea la afectada, como la fatiga.

Los síntomas son muy diferentes, como ya hemos dicho, pero pueden ser cualquiera de los siguientes:

  • Dificultades en disfunción sexual.
  • Hormigueo o temblor en las piernas o brazos.
  • Espasmos musculares, a veces acompañados de dolor.
  • Dificultades para andar, mantener el equilibrio o mareos.
  • Problemas para controlar la defecación o estreñimiento.
  • Problemas para controlar la orina o para orinar.
  • Molestia en los ojos o pérdida de visión.
  • Problemas cognitivos (concentrarse y razonar).
  • Dificultades en el habla.
  • Depresión, bajo estado de ánimo y/o ansiedad.

Tratamiento de la esclerosis múltiple

Hasta el día de hoy, esta enfermedad no tiene cura. Sin embargo, sí hay tratamientos para controlar los síntomas, lo cual permite que la persona pueda mantener una buena calidad de vida.

El tratamiento, al igual que los síntomas, depende de la parte del sistema nervioso afectada, de la clase la patología que se tenga y de la dimensión de los síntomas. El tratamiento es personalizado y no hay uno mejor que otro.

Asimismo, se recomiendan cambios en el estilo de vida que se pueden llevar a cabo para mejorar el bienestar del paciente:

  • Tener un estilo de vida tranquilo.
  • Hacer fisioterapia.
  • Evadir temperaturas extremas.
  • En caso de que la enfermedad afecte a la movilidad, adaptar la casa y el entorno para evitar caídas.
  • Terapia ocupacional.
  • Buena alimentación.

Asimismo, hay otro tipo de tratamiento que no tiene la misma efectividad en todos los pacientes, pero que muestra buenos resultados en la patología de tipo recurrente-remitente y en la secundaria progresiva, y es el tratamiento con células madre.

No se trata de una cura, ya que se trata de una enfermedad neurodegenerativa progresiva, pero sí disminuye los síntomas y retrasa la enfermedad, y es usada en los casos en los que los medicamentos comerciales no están funcionando.

El objetivo es que las células madre reconstruyan la vaina de las neuronas de los nervios devastada por el propio sistema inmunológico.

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