Lectura de obras teatrales en niños

Lectura de obras teatrales en niños

Antes de ser representada, una obra de teatro infantil tiene la forma de un texto escrito. Por ello, es una propuesta artística que no solo puede disfrutarse como espectador cuando la trama se visualiza en el escenario.

La lectura de textos teatrales es un contenido que anima a la lectura en los niños, ya que tiene mucho diálogo y se les hace ameno. Gracias a que, antes de ser representada una obra de teatro esta tiene formato de texto escrito, podemos disfrutar de ella antes de ser visualizada en el escenario.

Beneficios de la lectura de obras teatrales en los niños

A continuación, hablaremos de algunos de los beneficios que esta lectura aporta a nuestros pequeños.

Dan voz a personajes

Debido a que contiene una gran cantidad de diálogo, una obra de teatro infantil es dinámica y, normalmente, el lector se siente identificado con alguno de los personajes, haciendo que se sumerja más en la lectura.

Sentido del humor

El humor suele formar parte de las obras de teatro infantil, por lo que, suelen animar dibujando una sonrisa en el lector. Además, la interacción con la obra aumenta cuando se comparte en grupo, por lo que, es positivo que los niños compartan este tipo de lectura con sus allegados y su grupo de iguales.

Valores que quedan ejemplificados

Debido a que los textos teatrales son muy visuales, cada personaje representa unos valores concretos, que se observan en las acciones que va realizando a lo largo de la historia, por lo que puede suponer una gran enseñanza en los menores.

Practicar la lectura expresiva

Precisamente por tratarse de un diálogo, la voz, el ritmo y la entonación son muy importantes, incluso diríamos que un poco más que en un texto narrativo, ya que contiene más interrogaciones, más exclamaciones y las emociones pueden transmitirse a través del texto, por lo que es importante en este tipo de textos potenciar la expresividad y la dramatización para poner el acento en los sentimientos que se integran en el texto.

Jugar e interactuar con la historia

Gracias a que suelen contener un material creativo que puede representarse y adaptarse a contextos diferentes, padres e hijos pueden jugar a representar las obras, creando incluso decorados para dar vida al diálogo. Esto ayuda a la expresión de emociones de niños, a que se identifiquen con algún personaje, incluso a la imaginación.

¿Cómo hacemos que los más peques se interesen por el teatro?

Podemos asistir a un espectáculo que sepamos que les pueda suponer interesante y divertido. Asimismo, si todavía son pequeños, tras ver una obra de teatro de su interés, podemos comenzar a leerle obras por las noches antes de dormir, para cuando sean un poco más mayores y lean ellos mismos, se interesen por ellas, y si ya saben leer, ofrecerles obras parecidas a las que ha visto y le ha gustado. Además, como ya se ha comentado, podemos convertirlo en un juego e interpretar en casa los diálogos con ellos.

En definitiva, la lectura de textos teatrales fomenta el contacto con la cultura, aumenta la riqueza de vocabulario y potencia las habilidades comunicativas y la expresión de emociones en la infancia.

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